martes, 31 de diciembre de 2013

deje que sus hijos jueguen

Deje que sus hijos jueguen


“Jugar es el trabajo de los niños”, así lo formuló la pedagoga María Montessori hace ya varias décadas, queriendo decir que el juego es la actividad básica del niño, tan importante o más que el trabajo para el adulto. Nuevos estudios revalidan esta teoría y señalan que algunos padres cada vez dejan menos tiempo para que sus hijos aprendan jugando.
La gran mayoría de los adultos organizan el tiempo de sus pequeños dejando poco o nada de espacio para jugar dentro de su apretada agenda diaria. Adicional a esto, los estudios muestran que los niños menores de tres años, juegan alrededor de dos a tres horas diarias, pero a partir de los nueve años, algunos padres suelen considerar que sus hijos son mayores para jugar y fomentan el abandono del juego. Un hecho que los expertos critican y por eso advierten a los padres que “jugar no es perder el tiempo”, pues los niños “deben jugar más para alcanzar su pleno desarrollo”.
Estos resultados nos dan pie para ahondar en la importancia del juego en el desarrollo sicopedagógico del ser humano, entendiendo por “juego” la actividad lúdica que se desarrolla en la infancia y que excluye las nuevas tecnologías.
¿Qué significa el juego para el niño?
En los niños el juego no es una actividad meramente recreativa, el juego es una necesidad para el desarrollo del pensamiento, la imaginación, el lenguaje y la socialización, la construcción de la identidad y la adquisición de una serie de habilidades que serán necesarias en la vida adulta.
Por medio del juego el niño desarrolla su capacidad intelectual. Vigotsky –famoso por sus teorías del aprendizaje- hace un valioso aporte al explicar que el niño mediante el juego va construyendo la definición funcional de los conceptos, con lo cual va desarrollando el pensamiento abstracto y la capacidad de llevar a cabo elecciones conscientes.
A través de la actividad lúdica el niño conoce y explora el mundo. El juego posibilita la identificación de los roles y la dinámica de las diversas situaciones que se viven en la esfera real, asimismo ayuda a comprender las normas de la vida en sociedad. Fernando Peñaranda, médico y magíster en desarrollo educativo y social, explica al respecto: “el niño aprende así los valores, reglas, convenciones y, en general, la cultura. De otro lado, la voluntad y hábitos como la perseverancia se adquieren más fácilmente en el juego que mediante esfuerzos más complejos como los requeridos para los trabajos escolares.”
Otro de los argumentos a favor del juego es su aporte a la construcción de la identidad, “se requiere el espacio y el tiempo para que los niños sean ellos mismos, para que se descubran en largos períodos de ocio y fantasía, para que puedan pensar por cuenta propia desarrollando su creatividad. Son los momentos en los cuales se dan cimientos para la formación de la vida interior y de la autenticidad.” añade el doctor Peñaranda.
Es también el juego el escenario por excelencia donde los niños hacen sus primeros intercambios sociales con sus pares, es en esta maravillosa experiencia donde se viven los valores característicos de la interacción humana como es la generosidad, la solidaridad, el respeto, el autocontrol, la tolerancia, entre muchos otros.
Más tiempo para jugar
Se trata entonces de entender que el juego es una actividad indispensable para el desarrollo del niño, no sólo en los aspectos físicos sino también emocionales. Por eso los padres deben considerar el juego como algo de suma importancia en la vida de sus hijos, dejarles espacios generosos todos los días para este fin, por lo que en ningún momento deben ser considerados como una pérdida de tiempo.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Consejos que toda madre debería dar a su hija

Consejos que toda madre debería dar a su hija PDF Imprimir E-mail


A todos los padres les preocupa la educación sexual de sus hijos, pero pocos se ocupan de hacer algo al respecto. Ven peligros por todas partes, y a sus hijos e hijas en medio del torbellino, se echan las manos a la cabeza, y a veces se tapan los ojos para no ver lo que hay; no obstante, siguen sin hacer nada, ni siquiera se atreven a hablar sobre sexualidad y dejan que sean los amigos, el ambiente, la tele e Internet quienes eduquen a sus hijos en algo tan íntimo y personal.
Los padres deberíamos tomar ejemplo de la actriz británica Emma Thompson (foto), protagonista y guionista de la película Sentido y sensibilidad, madre de una adolescente de 13 años a la que ha dedicado un “manual de sexo” con el fin de contrarrestar las presiones a las que están sometidos los adolescente de nuestro tiempo.
Su idea ha servido de ejemplo a muchas madres, como a la escritora Annabel Cole, quien también tiene una hija adolescente, e inspirada por la idea de Emma Thompson, escribe un manual dirigido a su hija Elsa para decirle lo que toda madre debería explicar a su hija sobre sexo. He aquí algunas de sus recomendaciones:
Mantén en privado las cosas privadas. Está muy bien tener muchos contactos en las redes sociales, pero nunca compartas sentimientos íntimos ni tus propias experiencias. Guárdate para ti lo que es solo tuyo. Un error en este sentido puede perseguirte toda la vida.
El porno no es la vida real. Para quien no sabe qué es la sexualidad puede pensar que la pornografía se le parece en algo, pero no es así. Son actores que representan lo más alejado a la plena vida sexual. Los momentos más íntimos están muy lejos de tales escenarios artificiales.
La imagen no lo es todo. No dejes que la moda te esclavice, que tengas que pasarte media vida mirándote al espejo, depilándote, peinándote, maquillándote, haciendo dieta… como si tuvieras la obligación, impuesta por la publicidad y las revistas, de “estar mona”. Nada de eso te ayudará a menos que te sientas segura en tu interior.
Una cita no es un cuento de hadas. El cine nos ha llenado de romanticismo, pero la realidad puede ser muy distinta. Mejor abandona las fantasías y prepárate para los silencios incómodos, la torpeza y el nerviosismo. Eso es lo normal. No busques una cita para quedar bien delante de otras chicas el lunes por la mañana cuando llegues al instituto. Eso se llama presión de grupo.
No todos lo hacen. Siguiendo con la presión, he aquí la más fuerte: piensas que todos lo hacen, pero la experiencia nos dice que no es así. Es como si el ambiente quisiera meteros a los adolescentes prisa con esa cantinela de “tonto el último”, cuando la sexualidad es tan importante que vale la pena esperar. Annabel Cole recomienda a su hija: “Está bien esperar y está bien decir ‘no’”.
La oscarizada actriz y guionista Emma Thompson dice que sólo podemos ayudar a nuestras hijas escuchándolas, transmitiéndoles confianza y mostrándoles una actitud franca. Si de algo está necesitada en estos tiempos la educación sexual de nuestras hijas (y de nuestros hijos) es de sentido y sensibilidad. Algo que en el ambiente, en la tele, en las redes sociales, en Internet, brilla por su ausencia. Pongamos los padres lo que falta: un sentido a la sexualidad y hagámoslo con sensibilidad.

martes, 17 de diciembre de 2013

los enciclopedistas

Los enciclopedistas - La Ilustración.
El siglo XVIII fue testigo del surgimiento del afán de la burguesía de manifestar sus ideas por todos los medios, especialmente utilizando la literatura como arma política y filosófica y no para crear ficción. Francia se convirtió en el centro de este movimiento, especialmente París, donde los burgueses gozaban de poder económico y prestigio cultural y conspiraban para ganar poder político, hasta entonces en manos de la nobleza y el clero. El período termina con la Revolución Francesa, revolución burguesa que terminó triunfante pero que, tan pronto se aferró al poder, traicionó sus ideales.
Durante todo este período, la élite ilustrada pretendió elevar, en todos sus aspectos el nivel social de los ciudadanos. Para ello acudió a un arma: la razón, y a un medio: la educación. Los ilustrados atribuyeron esas causas de todos los males al bajo nivel cultural de las personas. Pensaba que si se les educaba, si se les enseñaba la verdad, el pueblo no caería en los mismos errores y horrores del pasado.
La Enciclopedia o Diccionario de las ciencias, artes y oficios, uno de los mayores esfuerzos filosóficos del siglo, es la mejor muestra del esfuerzo de la Ilustración. En un principio, la Enciclopedia era una traducción la Cyclopaedia de Ephrain Chambers (Londres 1728), pero se modificó este proyecto en el sentido de confeccionar una obra original, de gran amplitud. En ella se logró la difusión de nuevas escuelas de pensamientos en todas las ramas de la actividad intelectual, y por ello mismo se criticó duramente a todas las ideologías e instituciones tradicionales.
Tenía como doble misión, exponer el orden y encadenamiento de los conocimientos humanos, contener los principios generales y los detalles más esenciales de cada ciencia y cada arte, líberal o mecánico. La idea general consistía en conformar un gran diccionario que guardara a la vez la teoría y la práctica, para que el desarrollo de Francia y de los otros países Europeos fuera a la vez intelectual y material. Representa una síntesis de los conocimientos humanos. La Enciclopedia reúne y divulga datos especializados o dispersos que no podían ser hallados con facilidad y presta un importante servicio a la cultura del hombre moderno. La palabra Enciclopedia proviene del griego y significa Instrucción circular. Consta de 35 volúmenes, su nombre completo es "Encyclopédíe ou Dictionnaire raísonné des sciences" o "Enciclopedia o diccionario razonado de las artes y los oficios", fue publicado entre 1751 y 1772; contó con la colaboración de numerosos escritores y científicos. Fue dirigida por Diderot y d'Alembert y redactada por Voltaire, Rousseau, Turgot, Montesquieu y otros pensadores.
D'Alembert redactó el prólogo, el Prospectus, del que se publicaron ocho mil ejemplares en 1750. D'Alembert presenta el proyecto de la obra en su famoso Discurso, conforme al Árbol de los conocimientos humanos de Francis Bacon. Desde el principio, la Enciclopedia tiene enemigos poderosos, principalmente jesuitas, jansenistas y eclesiásticos en general, y será recibida con violentos ataques. Se acusa a los redactores de rebajar a los reyes y a los santos, y de predicar la libertad de expresión. Se retiró ante las dificultades que surgieron, especialmente por la persecución de la censura oficial, y Diderot quedó como el único coordinador. En el prólogo de la Enciclopedia, d'Alembert indicó la necesidad de un conocimiento positivo al margen de todo moralismo religioso. Su redacción en lengua popular fue el factor que impulsó la persecución oficial, por lo que gran parte de la obra fue redactada clandestinamente.
Jean Le Rond D'Alembert (1717-1783) estudió en el Colegio Jansenista de las Cuatro Naciones, excelente para estudiar matemáticas, aunque estaba especializado en Teología. Su verdadera pasión eran las matemáticas. En 1739 d'Alembert leyó su primer trabajo en la Academia de las Ciencias de Paris. Entre sus contribuciones a la ciencia, destaca el Tratado de dinámica, de 1743, en el que resuelve la controversia sobre la conservación de la energía cinética. En 1744, d'Alembert publicó Tratado sobre el equilibrio y el movimiento de fluidos. Este trabajo enfocaba el problema de una manera distinta a como lo había hecho Daníel Bernoulli.
En 1746 comenzó a trabajar con Díderot en la Enciclopedia. Como D'Alembert se llevaba mal con casi todos los Académicos de la Academia de París, enviaba sus trabajos a la Academia de Berlín, donde las recibía Euler. Al principio la relaciones con Euler fueron buenas; sin embargo, posteriormente (1751) se estropearon y d'Alembert cesó' de enviar sus trabajos a la Academia de Berlín y los publicaba por su cuenta bajo el título Opúsculos matemáticos durante los años 1761 a 1780.
Denís Diderot (1713-1784), estudió con los Jesuitas su carrera eclesiástica, que abandonó. Su pensamiento ateo, derivado de Hume y de sus ideas deístas, no fue muy bien recibido en la época, porque atentaba contra el orden moral reinante. Por tal razón, su obra "Pensamientos Filosóficos"(1746), donde explicaba y afirmaba su filosofía deísta, fue mandada a quemar por el Parlamento Francés. Igualmente fue encarcelado por la publicación de su obra "Carta sobre los ciegos". En 1747 recibíó la invitación para editar una traducción francesa de la Cyclopaedía inglesa de Ephraim Chambers. Este proyecto se convirtió en la inmensa obra que paulatinamente pudo culminar después de varios tropiezos con el poder reinante de la época. Diderot explora entre muchos otros campos, el campo de la estética y el gusto, determinando que la belleza se encuentra en la naturaleza, y que por lo tanto, el arte debe buscarla mediante la imitación de lo natural.
Entre sus obras más destacadas se encuentran; Jacques el fatalista (1796), donde analiza la psicología del libre albedrío y el determinismo; El sobrino de Rameau (1761), una sátira de la sociedad contemporánea y su hipocresía; Pensamientos sobre la interpretación de la naturaleza (17s3), que antecede a Darwín y su teoría de la evolución.
Voltaire, seudónimo de François-Marie Arouet, (1694-1778), es el símbolo de la Ilustración. A los diez años ingresa en el colegio de los jesuitas de Louis-le-Grand, donde recibe una educación preferentemente literaria y en 1711 inicia los estudios de derecho, que no va a terminar nunca. Su interés está en mundo de las letras.
Sus éxitos literarios se sucedieron unos a otros: La Henriada (1727), poemas, Bruto, Zaira, tragedias, Historia de Carlos XII, ensayo histórico y una de sus obras más perdurables, cartas filosóficas (1734). La aparición de esta obra supuso un escándalo público; las Cartas fueron quemadas públicamente y su autor, amenazado de arresto, tuvo que huir. Se refugia en el castillo de la marquesa de Chatélet, en Cirey, a quien se une sentimentalmente durante los dieciséis años siguientes. En este período, publica, aparte de diversas tragedias, Elementos de la filosofia de Newton (1737), Metafisica de Newton (1740), y es nombrado miembro de la Academia Francesa en 1746.
Tras la muerte de Mme. de Chatélet, Voltaire, invitado por Federico de Prusia, parte para Berlín, donde es nombrado chambelán de la corte y goza de aposentos en los palacios reales. De esta época es la importante obra El siglo de Luis XIV (1751). Deja Prusia, tras una riña con su antiguo amigo y entonces competidor en la fama, PierreLouis Moreau de Maupertuis y se traslada a Francfort y luego a las inmediaciones de Ginebra (1754-1755). Aprovecha el desasosiego causado por el terremoto de Lisboa de 1755 para publicar Poema sobre el desastre de Lisboa, inicia sus colaboraciones con la Enciclopedia, y publica los siete volúmenes de Ensayos sobre la historia general y sobre las costumbres y el espíritu de las naciones (1756) e Historia del imperio de Rusia bajo Pedro el Grande (1759).
En estos años comienza su lucha constante contra la Iglesia católica, en la que personifica su odio a la religión, mientras se confiesa creyente en un Ser supremo y nunca ateo. Aparecen sucesivamente diversas obras de contenido filosófico: El diccionario filosófico de bolsillo (1764), Filosofía de la historia (1765), El filósofo ignorante y Comentario al libro sobre delitos y penas de Beccaria (ambos en 1766).
A pesar de todos sus éxitos filosóficos y literarios, a Voltaire le estaba prohibido todavía acercarse a París. Tras subir al trono Luis XVI, aprovechó la representación en la Comédie Française de su tragedia, Irene, para acudir a la capital. El éxito personal de Voltaire en París fue clamoroso. La Academia Francesa en pleno, reunida entonces en el Louvre, le rinde tributo de admiración y respeto y d'Alembert hace su elogio público.
Murió el 30 de mayo y fue sepultado en el monasterio benedictino de Scelliéres, cerca de Troyes. Posteriormente fue trasladado en triunfo al Panteón de Hombres Ilustres, en París.
Juan Jacobo Rousseau (1712-1778), nacido en Ginebra, viaja a París en 1744 donde trata con Diderot y D’Alembert, relación que lo lleva a colaborar en la enciclopedia. Su aporte a ésta no tan significativo como el de los personajes anteriores, ya que él solo participo escribiendo artículos de música y todo lo relacionado con el terreno musical.
Rousseau fue siempre partidario de una transformación radical del sistema político y social que condujera de una manera lógica a la revolución, sentimiento que se ve expresado en una de sus obras "El contrato social"; en 1759 publicó un estudio, "Emilio", el cual habla de la educación y la importancia de la expresión frente a la represión, para que los niños logren un equilibrio y un pensamientos libre de opresiones. Estas obras, que son las más importantes, fueron rechazadas en Francia, y hasta se le condenó a ir a prisión; desesperado busca huir a Suiza, pero Ginebra también las prohibió, por lo cual debe acudir a la protección de Federico II de Prusia. Por último, escribe "Confesiones" una autobiografía que preconiza el movimiento romántico.
Los pensadores franceses, que se llamaron a sí mismos Les Philosophes, tenían aprecio de la situación inglesa, tanto en su organización política, social y económica, como en su filosofía. De ahí surgieron algunas de las ideas de la Ilustración francesa, que incluyen, fe en el progreso humano, la educación como instrumento para mejorar a los hombres, libertad religiosa e igualdad entre todos los seres humanos, y un gobierno del pueblo como expresión de un convenio entre ciudadanos.
La Ilustración francesa tuvo su origen inmediato en los avances de las ciencias naturales, la técnica y la investigación, que motivó su ideal de que la razón dominara no solo la naturaleza sino la sociedad. La razón poseía la vitalidad para cambiar la realidad. La visión del mundo de la Ilustración fue retomada por la burguesía, que ya tenía la conciencia de su condición por su ascenso económico. Así, para los ilustrados, una formación racional y una educación humanista proporcionaban el progreso de la sociedad y desarrollaban el cosmopolitismo (idea de una burguesía universal), la concordia entre los hombres, así como la felicidad tanto de los individuos como de la colectividad. De esta forma, el movimiento ilustrado fue adquiriendo un matiz cada vez más ideológico y, posteriormente, jugaría un papel muy activo en el proceso de la Revolución Francesa.

La Ilustración



La Ilustración
La ilustración fue un movimiento cultural que se desarrolló en Europa durante el siglo XVIII. Este movimiento se basó en el Renacimiento y en el humanismo; los mismos que a la vez se basaron en los valores griegos y romanos, que daban importancia a la dignidad del ser humano, la confianza en su inteligencia y su moral, y el interés por la naturaleza. También el movimiento Ilustrado es conocido como Iluminación o Siglo de Las Luces. La ilustración además, se basaba en el uso de la razón del ser humano, porque el uso de la razón conducía: a la verdad mediante la ciencia, a la felicidad en la vida; y a la libertad.
Los ilustrados decían que gracias al uso de la razón, el ser humano se liberaba de las creencias o domas, y prejuicios. También estudiaban la naturaleza, procuraba el avance técnico y creía en el desarrollo, en el progreso. Este movimiento confiaba en que el ser humano debe educarse para hacerse un ser libre y racional.
Hubo grandes filósofos que favorecieron el desarrollo de la libertad del ser humano, y fueron:
Montesquieu: Este ilustrado criticó el gobierno monárquico absoluto, y propuso que el poder monárquico se dividiera en tres: el poder Ejecutivo, el poder Legislativo y el Poder Judicial.
Voltaire: También fue conocido como François Marie Arouet, sus ataques contribuyeron a desacreditar las instituciones políticas, religiosas y sociales de su tiempo.
Rousseau: Expuso que el ser humano nace bueno pero la sociedad lo corrompe, debiendo volver a este estado puro e grato en contacto con la naturaleza, para que esta guie su moral.
Las ciencias se desarrollaron de una manera extraordinaria, gracias al enfoque librepensador y a los experimentos combinados para descubrir y dominar fenómenos naturales. Pedro Simon Laplace descubrió el planeta Urano y expuso la explicación sobre el origen de la Tierra.

la burguesia

Burguesía es un término de origen francés (bourgeoisie),1 utilizado en la economía política, y también extensivamente en filosofía política, sociología e historia. Designa a la clase media acomodada;2 aunque su utilización inicial y su uso específico en las ciencias sociales o en el ideoléxico (especialmente en la fraseología marxista)3 tiene muy diversas variantes y matices.

LA ILUSTRACION

LA ILUSTRACIÓN
La Ilustración es un movimiento complejo sustentado por las clases altas y los gobiernos absolutistas de la segunda mitad del XVIII basado en la creencia supersticiosa de que la educación en el saber racionalista, separado de lo sobrenatural, lleva a la virtud y a la felicidad y por eso hay que imponerlo al pueblo desde el poder de la monarquía absoluta.
Afecta a todos los aspectos de la vida.
En política es el despotismo ilustrado, que es la culminación de la monarquía absoluta cuando los ilustrados son dueños del poder del Antiguo Régimen en la segunda mitad del XVIII. Su objetivo dicen que es "hacer a los individuos virtuosos y a los pueblos felices", arrancándoles de sus tradiciones populares a las que los ilustrados llaman supersticiones, especialmente a la religión católica. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo.
Como racionalista que es, la Ilustración, es un intento de revolución con orden, mediante la educación y multitud de proyectos económicos, manteniendo las riendas del poder. Pero les estalla la revolución liberal, que procede de la Ilustración por vía de ruptura. Las ideas de los ilustrados, los autodenominados filósofos, causaron la crisis de la monarquía en cuyo nombre actuaban. La crítica de
Cevallos a la Ilustración la mostraba como crimen de Estado, además de falsa filosofía.
Pretenden que el pueblo crea que será llevado a su perfección y a la felicidad al margen de la religión y gracias a la educación y a los proyectos económicos de los ilustrados bajo el poder absoluto de la corona que ellos ejercen.
Las
Sociedades Económicas de Amigos del País fueron los núcleos de las oligarquías ilustradas de las ciudades españolas.
Los proyectos de los ilustrados los realizarán los liberales
, la nueva generación formada en las ideas inculcadas por los ilustrados, pero que descubren que pueden ejercer un poder aún más absoluto en nombre del Pueblo, que en nombre del rey. Se beneficia la alta sociedad oligárquica en ambas situaciones.