miércoles, 22 de enero de 2014

crisis del antiguo regimen de españa

Crisis del Antiguo Régimen es la coyuntura de cambios que surgen en Europa Occidental en el periodo de aproximadamente cien años que va desde la publicación de la Enciclopedia (1751) hasta las Revoluciones de 1848.

Puede considerársela una crisis general y secular, porque, aunque no se la nombre con la cifra de un siglo (como la crisis del siglo III o del siglo XIV) la generalización de sus consecuencias fue de un evidente impacto en toda la civilización occidental. El hecho de que se identifique con los tres grandes procesos revolucionarios (revolución burguesa, revolucion liberal, revolucion industrial) añade algo de dificultad para su catalogación como crisis, pues las revoluciones serían un proceso de cambio acelerado, mientras que las crisis citadas anteriormente sufren cambios cuyas consecuencias son sólo visibles a largo plazo. Eric Hobsbawn ha llamado al periodo The Age of Revolution. Los contemporáneos vivieron la caída del Antiguo Régimen con total consciencia, y de hecho, le dieron ese nombre.

El término Antiguo Régimen usado de forma restrictiva sólo se podría aplicar a Francia y extenderse a los estados-nación en que funcionaron moñarquías absoluta durante la Edad Moderna, como España y Portugal. Inglaterra y Holanda eran ya monasquías parlamentarias. El Este europeo está ocupado por Imperios de muy distinta caracterización (Austria, Rusia, Turquía y la emergente Prusia). Aun así las consecuencias del proceso de Crisis del Antiguo Régimen les afectarán a todos de forma decisiva, al igual que a buena parte del mundo, al menos a otro continente: América, este último con el aspecto diferenciado que le dan los procesos de Independencia (1776 para Estados Unidos , 1808-1824 para la América continental española y portuguesa). Para el caso de la Europa Central y Oriental, los cambios se prolongan en el tiempo hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918)

La crisis del Antiguo Régimen representa a la vez:
  • El episodio final en la transición del feudalismo al capitalismo, con el triunfo de éste último como modo de producción.
  • El asentamiento de la burguesía como nueva clase dominante.
  • El Estado liberal como nuevo sistema político.
  • El liberalismo político y económico como nueva ideología dominante.
También son señalables acontecimientos de más largo recorrido:
  • Los cambios demográficos y urbanísticos se aceleran.
  • Surge el proletariado industrial como nueva clase opuesta a la burguesía, y comienzan los conflictos sociales que se conocen como movimiento obrero.
Y notablemente, en el mundo de las ideas y creencias:
  • La religión se separa del Estado y comienza un proceso de descristianización.
  • En Arte y Literatura triunfan sucesivamente el Neoclasicismo, el Romanticismo y el Realismo.
  • La ciencia y la técnica entran en contacto entre sí y con la demanda social de la industrialización, con lo que sus posibilidades crecen exponencialmente.

lunes, 13 de enero de 2014

la revolucion francesa

La Revolución Francesa fue el cambio político más importante que se produjo en Europa, a fines del siglo XVIII. No fue sólo importante  para Francia, sino que sirvió de ejemplo para otros países , en donde se desataron conflictos sociales similares, en contra de un  régimen anacrónico y opresor, como era la monarquía. Esta revolución significó el triunfo de un pueblo pobre, oprimido y cansado de las injusticias, sobre los privilegios de la nobleza feudal y del estado absolutista.
 
Durante el reinado de Luis XIV (1643-1715) (foto), Francia se hallaba bajo el dominio de una monarquía absolutista, el poder de rey y de la nobleza era la base de este régimen, pero en realidad el estado se encontraba en una situación económica bastante precaria, que se agravó por el mal gobierno de Luis XV (bisnieto de Luis XIV), y que tocó fondo durante el reinado de Luis XVI, gobernante bien intencionado, pero de carácter débil, por lo que se lo llamaba el buen Luis.
"Los gastos militares y un lustro de malas cosechas crearon una gravísima situación social. La mayoría de la población se vio en la miseria mientras el lujo y el despilfarro del rey y la nobleza continuaban como si nada. Luis XVI se negó a realizar cualquier tipo de reforma y defendió los privilegios de la aristocracia frente al hambre de sus súbditos, que se estaban hartando de la injusticia." Fuente Consultada: Felipe Pigna
 El mantenimiento de un estado absolutista demandaba mucho dinero, ya que:
* Existía un gran número de funcionarios en el gobierno y cada uno buscaba su propio beneficio
* Se tenía que mantener un gran  ejército permanente.
* La corte vivía rodeada de lujos. 
Algunos ministros de Hacienda trataron de encontrar una solución a esta crisis, pero sus medidas sólo complicaron más la situación.
 Aparece un nuevo problema:
·     En envió de  tropas a América de Norte, para defender su posiciones territoriales, antes el avance de gobierno inglés, en la guerra de los Estados Unidos.
·     Consecuentemente la monarquía se endeudó mucho más.
 Soluciones Propuestas:
·     Se recurrió al tradicional intento de aumentar los impuestos.
·    Se trató de conseguir que la nobleza también aporte su correspondiente diezmo, medida que provocó la ira y oposición de esta última clase social, que estaba dispuesta a defender sus privilegios feudales, hasta el punto de enfrentar la monarquía.
·   Para que no se empeorara su situación económica la nobleza trató de acaparar más cargos en la burocracia estatal, y además, aumentó la explotación de los campesinos que trabajaban en sus tierras, exigiéndoles   mayores contribuciones.

lunes, 6 de enero de 2014

COMIENCE EL AÑO CON LA MENTE CLARA

Comience el año con la mente clara


Cada que termina y comienza un ciclo es importante hacer una evaluación del pasado y una proyección del futuro. Así que el comienzo del año es una muy buena oportunidad para aplicar a nuestra vida la conocida teoría administrativa “Planeación Estratégica”.
Planeación estratégica personal (PEP)
Puede sonar algo complicado, pero no lo es, simplemente consiste en evaluar qué quiero para mi vida, cómo lo voy a lograr y qué plan de acción me ayudará a lograrlo. “La planeación involucra todas aquellas acciones que determinan los objetivos para el futuro y los medios apropiados para conseguirlos. La planeación también considera los objetivos, las acciones, los recursos y la implantación, así como los pronósticos del futuro y el presupuesto” (planestrategicaper.blogspot.com).
Ventajas de la planeación
A algunas personas no les gusta la idea de “planear” la vida y prefieren que se vaya desarrollando a medida que va pasando el tiempo. Otras en cambio, evitan sorpresas, sobresaltos y estrés, por ello buscan tener un orden riguroso en su vida. Ninguno de los dos extremos es el adecuado, al igual que todo, el equilibro es el estado ideal.
Lo cierto es que cuando se hace un proceso de planeación hay una mayor claridad sobre el camino a seguir, se tiene un norte definido, se potencializan las virtudes de la persona, se canalizan los medios hacia un mismo fin, se cuentan con más elementos para tomar decisiones adecuadas, hay más orden, por ende mejor provecho del tiempo, entre otras ventajas.
Pasos a seguir
Este análisis personal se basa en dos ideas principales: en primer lugar, qué somos y dónde estamos; y segundo, a dónde queremos llegar o cuáles son los planes del futuro.
Qué somos: se deberá empezar por hacer una revisión del escenario presente: hoy en día quién soy, qué hago, cuáles son mis actividades preferidas, con quién vivo, cómo son mis relaciones sociales, familiares y conmigo mismo, cuáles son mis fortalezas, qué podría mejorar…
A dónde queremos llegar: son los proyectos futuros que queremos hacer realidad. Incluye todo tipo de proyectos, como por ejemplo: ser mejor esposo (a) y/o padre, adquirir vivienda, alcanzar la realización profesional, contraer matrimonio, tener hijos, ser mejor ciudadano, refrescar conocimientos, tener una vida saludable, jubilarse, hacer un viaje, etc.
Plan de acción: lo que va hasta el momento es prácticamente sencillo, ahora lo plasmado en el papel debe llevarse a la acción. Por tanto, debemos hacer un trabajo minucioso de las actividades que hemos de desarrollar para alcanzar esos objetivos. Requiere ser lo más detallado y concreto posible, con horarios, tareas diarias y una fecha tentativa para ser cumplido. A este plan se le deberán hacer revisiones periódicas para que no quede en el olvido.
Ejemplo de PEP
Qué soy: aunque tengo una buena familia, por lo general estoy de mal genio por el estrés que me causa el trabajo.
A dónde quiero llegar: quiero ser una buena persona, tratar bien a la gente, no gritar a mis hijos, tener una relación armoniosa con mi pareja.
Plan de acción: buscaré un trabajo más ameno, haré ejercicio para disminuir el estrés, tendré más espacios de diversión con los niños, una vez al mes saldré a dar un paseo con mi esposo, practicaré mi hobbie preferido.
Después de realizar este ejercicio, sentirá una claridad mental que le brindará satisfacción, positivismo y motivación para cumplir los anhelados deseos. De esta forma, evitará seguir en el afán cotidiano sin saber para dónde va y quizá en contra de su felicidad.