¿Por qué es un indicador de ser prodigio?
La lectura es una habilidad esencial que debe
dominar quien quiera ser exitoso en la escuela y en la vida. No es de
sorprender, por lo tanto, que tantos padres trabajen duro para
asegurarse que sus hijos aprendan a leer tan pronto como sea posible
Algunos padres compran discos de video digital de fónica, tarjetas de
vocabulario y empiezan a enseñarles a sus hijos en casa casi desde el
día que traen al bebé recién nacido a casa desde el hospital.
Como resultado de algo de este entrenamiento temprano, vemos a más
y más niños que parecen ser capaces de leer, tantos de hecho, que mucha
gente está empezando a decir que la lectura temprana ya no es un
indicador de que el niño es prodigio. ¿Pero es eso cierto?
Para entender por qué y qué tan temprano aprender a leer es un signo de
inteligencia superior queremos entender el desarrollo cognitivo de los
niños. La mayoría de los maestros han aprendido las teorías de Piaget,
por lo cual no le creen a los padres que dicen que sus hijos pueden
hacer más que otros a su edad. Por ejemplo, según Piaget, los niños en
la
Etapa Operativa Concreta
(de 6 a 11 años), pueden pensar lógicamente acerca de las cosas que
pueden ver o tocar, pero todavía no con conceptos abstractos, como la
paz, el amor, la vida. Pero los padres de niños prodigio saben que sus
hijos pueden haber estado pensando sobre ellos aun antes de tener 6.
2.
Desarrollo del lenguaje
El siguiente paso para comprender que la lectura en edad temprana es
una señal de talento es entender la manera en que los niños aprenden el
lenguaje. No es necesario enseñar a los niños de manera formal cómo
hablar. Para aprender un idioma sólo es necesario exponerse a éste. Eso
significa que un niño necesita escuchar a la gente hablar y que le
hablen a él. Dicho desarrollo sigue una evolución típica y los niños de
todo el mundo tendrán un progreso similar.
La mayoría de los niños siguen un patrón similar de desarrollo del
lenguaje y pasan por las mismas etapas, pero los niños prodigio pueden
pasar por esas etapas más rápido que otros niños. O parecen saltar
algunas de las etapas, aunque es más probable que simplemente pasan por
las etapas de manera diferente. Por ejemplo, un niño prodigio podría no
hablar hasta que tiene dos años de edad, pero entonces hablar en frases
completas. Podría parecer que el niño se saltó las expresiones de dos
palabras, como "Yo galleta" pero tal vez simplemente no expresaron esas
ideas cuando su desarrollo lingüístico estaba en esa etapa. Lo que es
más importante, algunos niños dotados progresan por esas etapas más
rápido, hablando en oraciones completas mucho antes de que sus
compañeros de edad lo hagan.
El
aprendizaje de un idioma, aunque sea a un ritmo avanzado, es una cosa,
pero aprender a leer es completamente distinto. Aprender a hablar es una
habilidad natural, mientras que aprender a leer es una habilidad que
otra persona debe enseñar. No sólo requiere enseñanza, sino que además
el cerebro debe haber alcanzado un desarrollo suficiente para que el
niño pueda aprender esta habilidad. Un niño no puede aprender a caminar
hasta que sus músculos se hayan desarrollado lo suficiente. Podemos
animar a un niño y ayudarlo a aprender a caminar, pero hasta que sus
músculos estén lo suficientemente fuertes, no será capaz de hacerlo por
su cuenta. Lo mismo ocurre con la lectura. Es posible ayudar al niño a
memorizar palabras, pero hasta que su cerebro alcance un desarrollo
suficiente, no será capaz de leer.
La primera cosa en la que podrían pensar las personas cuando piensan
sobre la memoria y la lectura es que los niños necesitan aprenderse el
alfabeto de memoria y memorizar palabras. Ese, sin embargo, es sólo el
principio de lo que los niños necesitan poder hacer para poder aprender a
leer. Aprender el alfabeto y los sonidos que las letras representan es
sólo el principio. Hasta memorizar palabras realmente no es suficiente
para que un niño se convierta en un lector fluido. Un lector debe de
poder recordar lo que leyó al principio de una oración antes de alcanzar
el final de la oración, lo que leyó al principio del párrafo antes de
alcanzar el final, y así. Eso requiere un desarrollo suficiente de la
memoria a corto plazo y de trabajo .
Debería ser claro que, a no ser que el cerebro de un niño haya madurado
lo suficiente, no podrá leer fluidamente. Eso requiere mucho más que la
memorización. Requiere la habilidad de comprender los significados de
las palabras, y las oraciones, y los párrafos, y todo el relato. La
lectura es una habilidad difícil de dominar cuando se la enseña
formalmente, y a muchos niños les resulta difícil lograr fluidez cuando
están en el tercer grado. Si un niño alcanza la fluidez antes de los
cinco años después de que le enseñen a leer, hay una buena probabilidad
de que el niño es avanzado, ya que su cerebro habrá alcanzado un nivel
suficiente de madurez. Pero si un niño se ha enseñado a sí mismo sin
ninguna instrucción formal, no puede haber ninguna duda sobre sus dotes.
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